Málaga

Casting La Película, a Málaga3 de enero de 2013. Lavapiés. Voy a la oficina de Correos con mi amiga Iris para enviar este paquete lleno de ilusiones, trabajo de mucha gente y efectos “no definitivos”. Esta semana, dos meses y medio después de aquel día, se ha hecho público que “Casting” participará en la Sección Oficial del Festival de Cine Español de Málaga, compartiendo programación con grandes de nuestro cine como Gracia Querejeta o Daniel Calparsoro.

Estamos felices. Después de dos años de invierno, parece que ha llegado la primavera. Enhorabuena a todo el equipo. Porque “Casting – La película” es eso. La película de un equipo. De un equipo muy valiente que se lanzó a rodar un verano sin saber qué iba a pasar después. Y de todo un conjunto de amigos y profesionales que nos han ayudado desde entonces para que el film se hiciera realidad, empezando por nuestro productor, Torsten Gauger, principal responsable de haber llegado hasta aquí y terminar la película.

En este camino, he entendido por qué hay tantas películas en cajones, que nunca se han llegado a ver, que nunca se han estrenado, que nunca se han acabado. Porque rodar es difícil, pero terminar una peli es un milagro. Hace falta mucho dinero, mucho esfuerzo… Y mucho tiempo. A nosotros nos ha costado dos años; pero hay gente que no lo consigue nunca, así que hay que saberse privilegiado. Y ahora, sólo toca celebrarlo, y saber que el próximo domingo 21 de abril a las 19:30 horas se proyecta “Casting – La película” en el Teatro Cervantes de Málaga. Espero que os guste. Gracias, equipo. Disfrutadlo.

Ah. Os dejo el cartel que nos ha hecho el amigo Adolfo para celebrar la selección. Un lujo.

Cartel provisional "Casting La Película" - Festival de Málaga

Dos años

DOS AÑOS

Hoy se cumplen dos años de esto. De una publicación en Facebook, de una decisión, de un paso adelante que ha cambiado mi vida durante los últimos 730 días. Puse la frase en mi estado en un arrebato, tras una conversación con mi amigo David Valero, después de darme cuenta de que todo lo que le estaba diciendo (“cógete una cámara y rueda una peli por tu cuenta”) era lo que me tenía que contar yo a mí mismo… Durante este tiempo, ha habido escrituras, reescrituras, encuentros, desencuentros, rodajes, pausas, regreso a los rodajes, silencios, esperas, alegrías, caídas, montajes, salvavidas, sueños… Y en el plano personal, ninguno de los que empezamos hace 24 meses en este proyecto somos ya los mismos. Muchos viven en otra ciudad. Y tienen otras novias. O novios. Tienen el pelo de otra manera. Han adelgazado. O han engordado. Han empezado un nuevo deporte. Han cambiado de oficio. O han triunfado en la televisión, en el teatro, en el Notodo… Algunos están a punto de ganar un Goya. Y ya lo acarician. Algunos han tenido hijos. O están en ello. Muchos tienen más trabajo que nunca, y algunos están a punto de saltar y cruzar el charco… Lo único que se mantiene INTACTO es la película. Y ahora pienso que ésa es la magia del cine. Ser capaz de capturar un momento de tu vida y mantenerlo para siempre. Con sonido, luz, color, música, magia… Aunque tu vida no deje de cambiar. Aunque dos años de tu vida estén a punto de convertirse en sólo 90 minutos de la vuestra. Aunque a veces te plantees si todo esto mereció la pena… Y aunque sepas que, por supuesto, .

Julio de la Rosa, la música

Julio 1Lo dijo nuestra amiga Tatiana: “Por lo poco que he visto, tu peli es perfecta para la música de Julio”. Es más, Tati lo tenía TAN claro que no tardó en ponernos en contacto, aunque aquel primer contacto, hace ya no sé cuantos meses, no cuajó (del todo). Fue el verano pasado. Julio estaba hasta arriba. Yo no podía pagarle. Pero tuvo el detalle de cederme los temas que quisiera de “La herida universal”, su anterior LP. No tardé en elegir “Uno”.

Pasaron los meses. Yo seguía probando combinaciones con la ayuda de Manu Arteaga (nunca te estaré lo suficientemente agradecido, amigo) y de mi querido Juan Cantón (te debo encontrar el mejor café del mundo), pero algo no terminaba de encajar. De hecho, fue hablando con él cuando me sorprendí a mí mismo diciendo: “Es que creo que sigo buscando a Julio de la Rosa”. Y Juan, que sabe leerme el alma, dijo: “Pues ve y díselo”.

Curiosamente, no tuve que buscar mucho. Al día siguiente, en Madrid, fui a un concierto de mi amigo Monserrat (con quien, junto al “coleccionista” Xose Saqués en la percusión también intentamos meterle mano al asunto) y en la barra, ante un gin tonic de copa de balón, estaba Julio. Hablamos. Y en pocos minutos habíamos encontrado una solución.

El resultado, lo podréis escuchar muy pronto. Tan pronto como se estrene la peli, que, si todo va bien, será esta primavera. Pero yo ya estoy feliz. Y todos los que han escuchado la banda sonora y están participando en esta parte final del proceso, piensan lo mismo:

“Es perfecta”.

La generosidad que ha tenido Julio (nominado al Goya a la Mejor Banda Sonora por la enorme “Grupo 7”) con “Casting – La película” no cabe en Internet, así que a cambio me ofrecí a hacerle un videoclip para promocionar algún tema de “Pequeños trastornos sin importancia”, su nuevo disc(az)o. Aceptó. La canción: “Maldiciones comunes”. Y, poco después, en un más que surrealista día de Reyes, realizamos este vídeo que el pasado viernes nos sorprendió a todos estrenándose en la web de El País De Las Tentaciones.

Personalmente, estoy muy contento con el resultado. Y, si no me equivoco, Julio también. Es más. Ya estamos pensando en cómo volver a currar juntos, lo que me hace MUY feliz.

A propósito, “Uno” continúa en la peli… Y además, hemos incluido un pequeño trastorno, aunque para eso hay que esperar. Concretamente, a que termine de estallar la primavera.

Y “A propósito II”: Gracias, Tatiana. Creo que ya te debo no sé cuántas. Y las que quedan.

El Bonet, un ex perfecto

Juanra Bonet

Hace exactamente dos nochebuenas, Juanra Bonet salió escenario del Teatro Fígaro de Madrid y, antes de empezar una nueva función de “Animales”, empezó a repartir cajas de Almax entre todos los que habíamos elegido un 25 de diciembre para ver su monólogo. Al instante, el público se convirtió en su aliado. Y al salir, compartiendo un vino con él y Aroa, amiga común y la persona que me invitó a ver el espectáculo, me di cuenta de que estaba ante un tipo con el que, básicamente, deseaba trabajar (y verle trabajar). Pasamos un rato agradable, reímos bastante, descubrimos que teníamos varios amigos comunes como el cómico David Guapo… y nos despedimos sin saber si algún día volveríamos a cruzarnos.

Pocos meses después, y gracias a la ayuda de Marta Poveda, estaba sentado con él en una cafetería de Malasaña explicándole su personaje, su historia, cómo sería su papel en “Casting – La película” si decidía unirse al proyecto. Al momento, empezamos a hablar de ex, trucos domésticos y, sobre todo, cine… Y me dio un “sí” del que siempre me alegraré.

La decisión de Juanra no fue gratuita. Yo sabía que era muy amigo de Marta y que juntos componían un retrato perfecto de lo que estaba buscando. De química, risas, conexión y magia. De hecho, todo eso ya se desprendía en los ensayos y quedó esbozado aquí. Lo que desconocía era el nivel de generosidad de este actor-cómico-presentador-guionista que, cada vez que yo decía “acción”, le contaba un chiste a Marta para que ella riera y, así, entraran juntos, de la mano, en la escena. Probablemente, es lo más bonito que he visto en un rodaje en cuanto a relación actoral. Y un truco que me guardo para siempre.

Juanra no tuvo muchas sesiones. No hicieron falta más. La historia era sencilla y supimos resolverla con gran eficacia por el fantástico trabajo del equipo y, sobre todo, por el buen hacer de él y Marta. Y ahora pienso que, si algún día me preguntan qué tal es trabajar con Juanra Bonet, diré que es un actor que juega, y que es capaz de convertir la dificultad en risa, la prisa en eficacia, y las complicaciones, en una razón más para dar unidad al grupo.

Su último día de rodaje en “Casting – La Película” sirvió para culminar el ciclo que abrimos hace dos nochebuenas. Llamé a David Guapo, y éste aceptó encantado salir con Juanra en un pequeño cameo. Es una escena que quizás dure menos de un minuto en pantalla, pero, de poder elegir, me hubiera pasado rodándola semanas. Porque cada plano era un disfrute, cada improvisación una risa, y pude volver a comprobar que estaba ante un tipo que te borda un “Caiga quien caiga”, un “Lo sabe, no lo sabe”, un “El Mundo Today” y lo que sea. Un presentador que es capaz de dar brillo y consistencia a cualquier medio de este país. Y un actor que baila al ritmo de Woody Allen. Y lo mejor de todo: de él mismo.

Juanra Bonet y David Guapo

Profesor Tomé, edición de sonido

la foto(4)Conocí a José Tomé hace cinco años, a través de Álvaro Alonso, de Jaleo Films. Fue él quien me lo recomendó cuando buscábamos a alguien para hacer la postproducción de sonido de “Cinco contra uno”. Por aquel entones, yo no tenía ni idea de la existencia en Sevilla de este madrileño exiliado, de este fanático de todo lo que suene y todo lo que se pueda oir. De este profesional excelente que, a base de tesón, se iba a convertir, poco a poco, en un confesor y un amigo, un tipo con el que da gusto hablar porque siempre da.

En ese corto hizo un trabajo perfecto y aprendí que el sonido de las chicharras o de unos aspersores podían ayudar a generar, en una piscina de Gines, una atmósfera de western.

Después, siempre le busqué. Me ayudó a solucionar algunos problemas de “Llama ya” y, sobre todo, compartimos bastantes cervezas en la Plaza de San Marcos, probablemente, nuestro lugar favorito. Y claro, ya se ha convertido en pieza clave de mis trabajos, porque el profesor Tomé está en todo y lo mismo te crea un plan de producción que te invita a un té blanco, te cuenta un cotilleo o, como pasó en verano, te graba unos sonidos en Rusia.

la foto(3)

Ahora, está a punto de acabar el diseño y edición de sonido de “Casting – La película”. Y el resultado es espectacular. Ha conseguido que una Tabacalera abandonada cobre vida. Que una cocina huela a mañanas de verano y que los castings suenen a desnudez pura. Quedan pocas semanas para terminar, y sé que el profesor Tomé es una de las mejores decisiones que he tomado en el último año y medio. Y eso que, a veces, dudo. Y no sé si lo está toqueteando es el sonido de la peli… O la pantalla final del Tetris Senior. Al tiempo.

CASTING PANTALLA_19Dic

Natalia, la directora del casting

Natalia Mateo

Conocí a Natalia en el Festival de Cine Ibérico de Badajoz, entre vinos, cañas y charlas de cine. Ella estaba seleccionada por su último trabajo, “Test”, co-dirigido con Marta Aledo, y yo por “Cinco contra uno”. Y, desde el primer momento y la primera risa, me di cuenta de que no sólo estaba ante una actriz enorme, sino ante una tipa de fuerza casi sobrenatural.

Volvimos a encontrarnos años después, en la presentación del monólogo que escribí para un amigo común, Enrique Asenjo, y reconectamos al instante. Meses después, surgió la idea de escribir esta película y no sé en qué momento empecé a soñar que, si finalmente hacía “Casting”, sólo había una tipa capaz de examinar a estos actores y hacer de cada impro una historia; de extraer de cada intérprete un personaje; de cada personaje, un ser humano con todas sus vertientes y aristas; y que, si encima era amiga, podría funcionar.

Natalia tardó dos sorbos de una caña en decirme que sí. Le tocó grabar los tres últimos días de rodaje. Y creo que fue entonces la primera vez que me relajé completamente en todo ese verano. Porque sabía el apoyo que significaba tener a Natalia a nuestro lado. Y que esos días, a pesar del agotamiento que teníamos, todo iba a salir bien porque había una enorme actriz, directora, maestra y aliada cerca. Una amiga generosísima en todo. Y una profesional de la que sigo aprendiendo cada día, entre cañas, vinos y cariño mutuo.

PD: Estos días, Natalia está preseleccionada a los Goya con su último cortometraje, una joya titulada “Ojos que no ven”. Y si le va la mitad de bien que en Badajoz, lo conseguirá. Y ojalá, porque alguien capaz de regalar, enseñar, emocionar y acompañar como ella, no merece menos. Y si encima te hace una promo como ésta, sólo te queda decirle “gracias, querida, qué suerte tengo de tenerte como compañera… Como maestra… Como amiga”.

Torsten, producción ejecutiva

la foto(1)Conocí a Torsten Gauger en el Euroforum, un encuentro con productores que organizaba el Festival Internacional de Cine de Las Palmas*. Viajé allí con Kiko Prada para mostrar el teaser que habíamos montado de la peli y con muchas carpetas de colores bajo el brazo.

389526_10151222720244232_1114459512_nNo sé si fueron las carpetas de colores pero, desde el principio, notamos que todos los productores que veían nuestro teaser mostraban cierto interés… Pero fue Torsten el que, nada más verlo, dijo: “¿Puedo ver los brutos?” “Sí, claro, tengo un disco duro en el hotel con gran parte del material”. “¿Nos vemos mañana a las 9?” “Sí, claro”. Y así lo hicimos.

Esa misma tarde, preparé con Kiko lo que íbamos a enseñar, las mejores secuencias, los mejores planos… Y llegó el día siguiente… Y llegaron las 9… Y, después de las 9, las 9 y cuarto, porque ese fue el día que descubrí que un alemán también puede ser impuntual… Y después de las nueve y cuarto, las nueve y veinte. Y dos zumos de naranja. Y apareció.

Le enseñé el material y, rápidamente, Torsten dijo una de las cosas más inteligentes que he escuchado en esta profesión y que me hizo ver que estaba ante un tipo con clase. Y que molaba: “Ahora, enséñame LO PEOR”. Y así lo hicimos. Y lo peor también le gustó. Y quiso entrar en la peli. Y quiso llegar a un acuerdo antes de que dejáramos Las Palmas… Y lo cerramos… Y de pronto, nos dimos cuenta de que la película iba a terminarse, que habíamos encontrado a alguien… Y que acabábamos de ser rescatados por Alemania.

Hace nueve meses de esta historia y hoy, Torsten, además de co-productor de la peli, es un amigo. Hemos pasado por mil baches, mil problemas (y los que quedan) pero sé que estamos juntos y que es la mejor persona que podía aparecer para terminar esta película. Porque me ha dejado hacer la peli que quería hacer. Y me ha dejado contar con la gente que tenía que estar; que yo quería que estuvieran. Y me ha dejado la libertad para ser el mejor director que podía ser. Y está consiguiendo el dinero que hacía falta para acabar el film, que ya es BASTANTE más que aquellos 5.000 euros con los que empezó todo esto.

El otro día, en uno de nuestros baches, me dijo: “Pero Jorge, hay que tener cuidado con los gastos. ¡Soy un productor pequeño!”. Y tiene razón. Y tenemos cuidado. Y vamos a lo seguro. Y sé que las deudas quedarán saldadas y que no nos hemos metido en nada que no vayamos a pagar. Aunque, a veces, tarde. Aunque, a veces, no se firmen las cosas con la rapidez que nos gustaría. Aunque, a veces, parezca que el productor ha desaparecido. Pero es en esos momentos cuando me aferro a que sí, a que es verdad que Torsten es un productor pequeño, pero también es un ser humano (y un profesional) bastante GRANDE, que un día me prometió que acabaría la peli y, a pesar de las curvas, lo está consiguiendo.

Por todo eso y por lo que vendrá… GRACIAS, amigo.

* A propósito del Festival Internacional de Cine de Las Palmas, hoy leo esto. Otro menos.